Archive for the ‘Monólogos’ Category

Te quiero… pero como amigo

21 mayo 2009

No, esto no es un dejavú, bueno, en cierta forma sí lo es. Este es un cortometraje basado en el monólogo de Fabio Posca que ya les había mostrado por aquí hace algún tiempo. Si el otro les gustó, seguramente también disfrutarán este 😉

¡Mariel, gracias por el soplo!

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De vuelta al negocio

17 abril 2009

Después de mucho tiempo de no escribir absolutamente nada en el blog estoy de vuelta para  traerles más frikadas y, en general noticias, imágenes y cualquier otra cosa que encuentre en Internet y que considere digna de ser mencionada.

Podría decirles que la falta de entradas durante todo este tiempo se debió a causas ajenas a mi, sin embargo fue porque me encuentro cursando el último semestre de mi carrera y necesitaba concentrarme un poco más en mis estudios; esto no quiere decir que haya dejado de ser el geek que todos conocen, pero si tuve que dejar de utilizar Internet para fines “recreativos”. Por este motivo espero que los seguidores de mi blog (si es que tengo alguno) me comprendan, aunque también quiero asegurarles que no he dejado el blog y no pienso dejarlo, aunque probablemente las actualizaciones no sean tan constantes como acostumbraba, voy a seguir tratando de ofrecer un mínimo de calidad en todo lo que publique.

Gracias a todos los que me han leído durante todo este tiempo, espero que sigan disfrutando la lectura de este blog tanto como yo disfruto escribiendo las entradas.

Confesiones de un hombre ardido

21 julio 2008

El siguiente monólogo me lo acaba de enviar por correo una amiga a quien aprecio mucho y me pareció bastante divertido, además creo que hacen falta frikadas en el blog.

Nunca había entendido porqué las necesidades sexuales de los hombres y las mujeres son tan diferentes entre si…

Nunca había entendido todas esas idioteces de que las mujeres son de Venus y los hombres son de Marte. Y nunca había entendido porque los hombres piensan con la cabeza y las mujeres con el corazón. Pero… una noche, mi esposa y yo nos fuimos a la cama. Y bueno, empezamos a acariciarnos, el inevitable agarre de tetas, trasero, etcétera.

La cuestión era que ya estaba lista y en ese momento me dice: “Ahorita no tengo ganas mi amor, y tan solo quiero que me abraces.”

Eso me lo dice con una cara de cííínica… Y yo dije: ¡¿QUÉÉÉ?!

Entonces me dijo las palabras mágicas de toda mujer: “No sabes conectarte con mis necesidades emocionales como mujer” ¡NO JODAAASSS!

Al final el asunto era que esa noche no iba a haber pelea, guardé los aceites afrodisiacos, apagué las velas, quite el CD de Alejandro Sanz (en ese momento casi siempre funciona), apagué el equipo de sonido, guardé las cervezas y demás. Me heché un regaderazo de agua helada a ver si podía calmar a la “bestia” y me puse a ver el Discovery Channel a todo volumen para no dejar dormir a la hija de mi suegra… Después de un rato me quedé dormido.

Al día siguiente fuimos de compra al Jockey Plaza, entramos a la tienda y me fuí a ver relojes mientras ella se probaba tres modelitos carísimos de Liverpool. Como mujer al fin no podía decidirse por uno u otro, le dije que se llevara los tres. Entonces me dijo que necesitaba unos zapatos que le hicieran juego ¡a $390 el par!; le contesté que me parecía bien. Luego fuimos a la sección de ropa sport, de donde salimos con unas chamarras de plumas y una bolsa Luis Vuiton o alguna mamada de esas. ¡Estaba tan emocionada!

Yo creo que pensaba que me había vuelto loco, pero de todas maneras las traía. Pienso que me estaba poniendo a prueba cuando me pidió una faldita muy corta dizque para jugar al tenis, si ni sabe correr, mucho menos, jugar tenis. Entró en shock cuando le dije cómprate todo lo que quieras. Ella estaba casi excitada sexualmente después de todo esto; entonces dijo las palabras mágicas de toda mujer: “Ven papito lindo, mi gordo hermoso” (y otras pendejadas que dicen las mujeres), vamos a la caja a pagar.

Fue aquí cuando, de repente faltando solo una persona para pagar le dije: “No mi amor, creo que ahorita no tengo ganas de comprar todo esto.” De verdad ojalá le hubieran visto la cara, se quedó pálida cuando le dije “tan solo quiero que me abraces.”

Empezó a poner cara de que se iba a desmayar, se le paralizó la parte izquierda del cuerpo, le dió un tic nervioso en el ojo derecho y le dije: “No sabes conectarte con mis necesidades financieras como hombre.”

Te quiero… pero como amigo

18 junio 2008

La siguiente entrada la publiqué en mi antiguo blog, la razón por que la vuelvo a publicar aquí es porque es bastante graciosa (y porque no hay nada malo en dirigir tráfico a mi viejo blog :P).

¿A quién no le ha pasado esto alguna vez?

Trabajas duro para tratar de conquistar a esa chica y de repente te suelta esa frase que no quieres oír…

Este monólogo del comediante Fabio Posca lo encontré en el blog del desaparecido Javi Moya

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